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 | Las personas con epilepsia deben poder vivir sin tener que enfrentarse al estigma que ésta suele conllevar, en una sociedad que entiende que la epilepsia es una afección médica. Para corregir el desconocimiento y prevenir la discriminación, los miembros de la comunidad de la epilepsia deben hacer que se hable más al público sobre la enfermedad para educar a la mayor cantidad de gente posible. |
 | Las personas con epilepsia deben recibir un tratamiento justo, compasivo y comprensivo de parte de los oficiales de las fuerzas del orden y de las personas que administran primeros auxilios (por ejemplo, técnicos en emergencias médicas, bomberos, trabajadores del transporte público y el personal escolar). Las personas que administran primeros auxilios deben recibir instrucción para saber distinguir entre una persona que está confundida o desorientada debido a una convulsión o a sus medicamentos, y una persona que está alcoholizada. También deben haber recibido instrucción sobre cómo administrar primeros auxilios de manera correcta a una persona que está teniendo una convulsión y deben poder reconocer la mayoría de los tipos de convulsiones. Muchas filiales de la Fundación de la Epilepsia ofrecen estos programas de instrucción para quienes administran primeros auxilios en sus propias comunidades. |
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